En España no todas las facturas sirven para lo mismo. Una venta cotidiana en un bar, una zapatería o una tienda puede documentarse mediante una factura simplificada, mientras que una operación entre empresas suele requerir una factura completa. Si hay que corregir un error se utiliza una factura rectificativa y, si un cliente solicita una factura completa después de recibir una simplificada correcta, puede emitirse una factura sustitutiva.
Conocer estas diferencias ayuda a evitar errores contables, duplicidades de IVA y problemas al justificar un gasto. También permite comprobar si el programa de facturación o el TPV está preparado para generar cada documento correctamente.
Respuesta rápida
Las dos clases básicas son la factura completa u ordinaria y la factura simplificada. También se utilizan facturas rectificativas, recapitulativas y sustitutivas. Expresiones como factura electrónica, proforma o de anticipo describen el formato o la finalidad del documento, pero no siempre constituyen una categoría fiscal independiente.
En esta guía encontrarás
¿Cuántos tipos de factura existen en España?
No existe una única lista cerrada en la que todas las denominaciones tengan el mismo rango. La normativa distingue principalmente entre factura completa y simplificada y regula, además, documentos como las facturas rectificativas, recapitulativas y los duplicados. En la práctica empresarial se utilizan otros nombres para explicar la finalidad o el formato de la factura.
| Denominación | Cuándo se utiliza | Ejemplo en un negocio |
|---|---|---|
| Completa u ordinaria | Incluye todos los datos fiscales exigidos. | Venta de un TPV a una empresa. |
| Simplificada | Operaciones de importe reducido y determinados sectores. | Consumición en una cafetería. |
| Rectificativa | Corrige una factura anterior o modifica su base o IVA. | Devolución o tipo de IVA incorrecto. |
| Recapitulativa | Agrupa operaciones del mismo cliente y mes natural. | Suministros mensuales a un restaurante. |
| Sustitutiva | Sustituye simplificadas ya emitidas por una completa. | Factura completa de una comida de empresa. |
| Duplicado | Por pérdida del original o varios destinatarios. | El cliente extravía su factura. |
| Electrónica | Se expide, transmite y recibe electrónicamente. | Factura estructurada entre empresas. |
| Proforma | Informa antes de confirmar la operación; no es fiscal. | Propuesta previa de maquinaria. |
| De anticipo | Documenta un cobro anterior a la entrega o servicio. | Cobro del 30 % al aceptar un proyecto. |
1. Factura completa u ordinaria
La factura completa, también llamada ordinaria, es el documento habitual para reflejar una venta de bienes o una prestación de servicios con toda la información fiscal de la operación. Es la opción adecuada cuando el destinatario es una empresa o un profesional que necesita contabilizar el gasto y, cuando proceda, deducir el IVA.
Entre sus datos esenciales se encuentran:
- Número y, cuando corresponda, serie, con numeración correlativa.
- Fecha de expedición y fecha de la operación si es diferente.
- Nombre o razón social, NIF y domicilio del emisor y del destinatario.
- Descripción de los bienes vendidos o servicios prestados.
- Base imponible, descuentos y precio sin impuestos.
- Tipo o tipos de IVA, cuota desglosada e importe total.
- Menciones especiales cuando la operación esté exenta, no sujeta o exista inversión del sujeto pasivo, entre otros supuestos.
Ejemplo: una empresa instala un sistema TPV en un restaurante. La factura identifica a ambas empresas, describe el equipo y la instalación y muestra la base imponible, el IVA y el total.
2. Factura simplificada: el documento habitual en comercios y hostelería
La factura simplificada sustituyó legalmente al antiguo ticket. Aunque en el día a día sigamos diciendo “ticket de compra”, el documento fiscal que imprime un TPV es una factura simplificada cuando cumple los requisitos establecidos.
Puede expedirse, con carácter general, cuando el importe no supera los 400 euros, IVA incluido, y cuando deba emitirse una factura rectificativa simplificada. El límite puede llegar a 3.000 euros, IVA incluido, en las actividades que recoge el Reglamento, como ventas al por menor, hostelería y restauración, transporte de personas, peluquerías, aparcamientos, tintorerías y lavanderías o determinados servicios a domicilio.
Debe incluir, como mínimo, número y serie, fecha, NIF y nombre del emisor, identificación de los bienes o servicios, tipo de IVA e importe total. Cuando haya distintos tipos impositivos, la información debe permitir distinguirlos correctamente.
¿Puede una empresa deducir el IVA?
Para ejercer el derecho a la deducción mediante una factura simplificada, el destinatario empresario o profesional debe solicitar que consten su NIF y domicilio y que la cuota de IVA aparezca por separado, además del resto de requisitos aplicables.
En un comercio o un bar no basta con que el ticket salga de la impresora: debe ser legible y conservar sus datos. Utilizar rollos de papel térmico adecuados para TPV y datáfonos ayuda a obtener una impresión clara y estable, especialmente cuando el justificante debe guardarse durante tiempo.
3. Factura rectificativa: cómo corregir una factura anterior
Una factura ya emitida no debe editarse o borrarse como si nunca hubiera existido. Si contiene un error en sus datos obligatorios, el IVA se calculó incorrectamente o se produce una circunstancia que modifica la base imponible, debe emitirse una factura rectificativa.
Algunos casos habituales son:
- Se ha aplicado un tipo de IVA equivocado.
- Falta un dato obligatorio o un dato fiscal es incorrecto.
- Se devuelve un producto.
- Se concede posteriormente un descuento.
- Se modifica la base imponible por una causa prevista en la normativa del IVA.
La rectificativa debe llevar una serie específica, identificar la factura o facturas corregidas e indicar la causa y el alcance de la rectificación. Debe expedirse tan pronto como se conozca el motivo y dentro de los límites temporales establecidos por la normativa.
La expresión “factura de abono” se sigue utilizando comercialmente, pero no designa una categoría fiscal independiente. Normalmente se refiere a una factura rectificativa que reduce total o parcialmente un importe anterior.
4. Factura recapitulativa: varias operaciones en un solo documento
La factura recapitulativa permite reunir en un único documento distintas operaciones realizadas en fechas diferentes para el mismo destinatario, siempre que se hayan efectuado dentro del mismo mes natural.
Resulta útil para proveedores que suministran productos o prestan servicios repetidamente a un cliente. En lugar de generar una factura por cada entrega, pueden documentar las operaciones del mes en una sola, manteniendo el detalle necesario para identificarlas.
Cuando el destinatario es un particular, debe expedirse como máximo el último día del mes natural en el que se realizaron las operaciones. Si es un empresario o profesional que actúa como tal, debe expedirse antes del día 16 del mes siguiente.
5. Factura sustitutiva de facturas simplificadas
La denominación correcta es factura sustitutiva. Se utiliza cuando una o varias facturas simplificadas ya emitidas y registradas se sustituyen por una factura completa. Es el caso típico de un cliente que presenta el ticket de una comida de empresa y solicita posteriormente una factura con todos sus datos fiscales.
Rectificativa y sustitutiva no son lo mismo
- Si la factura original tiene un error que debe corregirse, corresponde una factura rectificativa.
- Si las simplificadas eran correctas, pero se sustituyen por una factura completa, hablamos de factura sustitutiva.
En los registros de facturación este supuesto se identifica con la clave F3. Las facturas simplificadas sustituidas deben quedar relacionadas según el procedimiento aplicable y el sistema debe evitar que el IVA de la misma operación se compute dos veces. Si previamente se anulan mediante un registro negativo, la forma de registrar la nueva factura cambia; por eso esta operación debe estar bien resuelta por el software.
6. Duplicado de una factura
Solo puede existir un original de cada factura. La normativa permite emitir un duplicado cuando se ha perdido el original por cualquier causa o cuando en una misma operación existen varios destinatarios.
El nuevo ejemplar debe mostrar claramente la palabra “duplicado” y tiene la misma eficacia que el original. No corrige datos, no anula la factura anterior ni representa una segunda venta: es otro ejemplar del mismo documento.
7. Factura electrónica: un formato, no otro tipo de venta
Una factura electrónica es una factura expedida, transmitida y recibida en formato electrónico. Puede ser completa, rectificativa o sustitutiva: la palabra “electrónica” explica cómo se crea y se intercambia, no la finalidad fiscal de la operación.
Puede ser no estructurada, como un PDF que cumpla los requisitos correspondientes, o estructurada, con datos que los programas pueden procesar automáticamente. En marzo de 2026 se aprobó el desarrollo reglamentario del sistema español de factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales.
Su aplicación efectiva está vinculada a la entrada en vigor de la orden ministerial que desarrollará la solución pública. Desde ese momento, el plazo general será de 12 meses para empresas y profesionales con un volumen de operaciones superior a 8 millones de euros y de 24 meses para el resto.
Factura electrónica y VeriFactu no son lo mismo
La factura electrónica se refiere al formato y al intercambio del documento. La normativa de los sistemas informáticos de facturación y VeriFactu regula cómo debe trabajar el programa que genera los registros, de forma que se garantice su integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad.
8. Factura proforma: información previa sin validez fiscal
La factura proforma presenta al cliente las condiciones previstas de una futura operación: productos o servicios, cantidades, precios, impuestos estimados, forma de pago y plazo de validez. Se utiliza de manera parecida a un presupuesto, especialmente antes de confirmar pedidos de cierto importe o en operaciones internacionales.
No es una factura fiscal. No sirve para declarar IVA, justificar un gasto ni deducir una cuota soportada. Debe indicar claramente que se trata de una proforma o de un documento sin validez fiscal y no debe confundirse su numeración con la serie correlativa de las facturas oficiales.
9. Factura de anticipo
Cuando un cliente paga una parte o la totalidad del precio antes de la entrega del bien o de la prestación del servicio, debe documentarse el pago anticipado. Con carácter general, el IVA se devenga en el momento del cobro por la cantidad efectivamente recibida.
La factura debe explicar que corresponde a un anticipo y describir la operación futura. En la factura final se reflejará correctamente lo ya cobrado para no duplicar la base imponible ni el IVA.
No la confundas con una proforma: la proforma solo informa de una posible operación; la factura de anticipo documenta un cobro real y sí tiene efectos fiscales.
Otros nombres de factura que pueden crear confusión
Factura sin IVA
No es una clase independiente. Puede tratarse de una factura completa o simplificada correspondiente a una operación exenta, no sujeta o sometida a inversión del sujeto pasivo. Debe incluir la mención que justifique por qué no se repercute el impuesto.
Factura con retención de IRPF
Tampoco es un tipo diferente. Es una factura ordinaria en la que se practica una retención cuando así lo exige la actividad y la situación fiscal del emisor.
Factura a origen
Es una forma de facturar trabajos acumulados, frecuente en obras y proyectos. Muestra el valor total ejecutado hasta una fecha y descuenta lo facturado anteriormente para calcular el importe del periodo actual.
Factura emitida por el destinatario o por un tercero
La factura puede ser confeccionada materialmente por el cliente o por un tercero cuando se cumplen las condiciones legales. Aun así, el empresario o profesional obligado a expedirla sigue siendo responsable de que la facturación sea correcta.
¿Qué facturas debe poder emitir un comercio, bar o restaurante desde su TPV?
En la actividad diaria, la mayoría de comercios y negocios de hostelería necesitan que su sistema TPV gestione correctamente:
- Facturas simplificadas para las ventas habituales al consumidor.
- Facturas completas cuando el cliente facilita sus datos fiscales.
- Facturas rectificativas para devoluciones y correcciones.
- Facturas sustitutivas cuando se reemplazan facturas simplificadas.
- Series diferenciadas, numeración correlativa y desglose correcto del IVA.
- Relación entre documentos, anulaciones y registros de facturación sin duplicidades.
Un software TPV BDP configurado para el negocio puede centralizar ventas, clientes, series y distintos documentos de facturación. Lo importante no es solo que el programa tenga un botón llamado “factura”, sino que aplique el procedimiento correcto y conserve la trazabilidad.
En hostelería, además de facturar, el sistema debe seguir gestionando mesas, comandas, impresoras de cocina, tarifas y cierres. Soluciones como HIOPOS en Alicante para hostelería y comercio permiten plantear la facturación como parte de una instalación completa y adaptada al funcionamiento real del establecimiento.
¿Cómo afecta VeriFactu a estos tipos de factura?
VeriFactu no crea una nueva clase de factura. Las facturas continúan siendo completas, simplificadas, rectificativas o sustitutivas según la operación. Lo que cambia es el funcionamiento exigido a los sistemas informáticos de facturación incluidos en el ámbito de la norma.
Estos programas deben generar registros de facturación seguros y encadenados. Cuando resulten aplicables los requisitos, las facturas producidas por un sistema informático deberán incorporar el código QR tributario. La expresión “VERI*FACTU” o la leyenda equivalente solo corresponde a los sistemas que trabajen en esa modalidad de remisión.
Según el calendario vigente en julio de 2026, las entidades que presentan el Impuesto sobre Sociedades deben tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027. Para el resto de obligados tributarios incluidos en la norma, el plazo termina antes del 1 de julio de 2027.
Guía rápida: qué documento elegir en cada situación
- Venta cotidiana a un consumidor: factura simplificada, si cumple los límites y requisitos.
- Venta a una empresa que necesita todos sus datos: factura completa.
- El cliente presenta simplificadas correctas y pide la completa: factura sustitutiva.
- Hay que corregir un error o una devolución: factura rectificativa.
- Varias operaciones al mismo cliente durante un mes: factura recapitulativa.
- Solo se comunican condiciones antes de la venta: factura proforma.
- Se cobra antes de realizar el trabajo: factura de anticipo.
- Se ha perdido el original: duplicado.
- El documento se crea y transmite digitalmente: factura electrónica, que además tendrá la clase que corresponda.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de factura
¿Un ticket es una factura?
El antiguo ticket fue sustituido por la factura simplificada. En el lenguaje cotidiano se sigue utilizando la palabra ticket, pero para que tenga validez fiscal debe contener los datos exigidos a una factura simplificada.
¿Se puede convertir una factura simplificada en una completa?
Sí. Cuando las simplificadas eran correctas, puede emitirse una factura sustitutiva con los datos completos del cliente y la relación correspondiente con los documentos sustituidos. No es una rectificativa porque no se está corrigiendo un error.
¿Una factura simplificada permite deducir el IVA?
Puede permitirlo si el destinatario empresario o profesional solicita que figuren su NIF y domicilio y que la cuota de IVA aparezca por separado, además del resto de requisitos aplicables.
¿Puedo borrar una factura si me he equivocado?
No debe eliminarse sin dejar rastro una factura ya emitida. Según el caso, habrá que expedir una rectificativa o generar el registro de anulación correspondiente y emitir después el documento correcto.
¿VeriFactu crea otro tipo de factura?
No. VeriFactu es una modalidad de funcionamiento de los sistemas informáticos de facturación. El tipo del documento continúa dependiendo de la operación que se factura.
¿Una factura en PDF es siempre una factura electrónica?
Un PDF expedido, transmitido y recibido electrónicamente puede ser una factura electrónica no estructurada si cumple los requisitos aplicables. No debe confundirse con una factura estructurada cuyos datos pueden procesarse automáticamente.
Conclusión
Elegir bien el tipo de factura no consiste en cambiar el nombre de la cabecera. Cada documento responde a una situación concreta y debe quedar correctamente numerado, registrado y relacionado con los anteriores cuando corresponda.
Para la mayoría de pequeños negocios, la clave está en distinguir cinco casos: factura completa, simplificada, rectificativa, recapitulativa y sustitutiva. Si el TPV gestiona correctamente estas operaciones y mantiene una trazabilidad clara, será mucho más sencillo llevar la contabilidad, atender las peticiones de los clientes y cumplir las nuevas exigencias.
¿Tu TPV emite correctamente cada clase de factura?
En Control Táctil revisamos programas de facturación, equipos e impresoras para comercios y hostelería de Alicante y provincia, con especial atención a la preparación para los nuevos requisitos.
Contenido actualizado el 29 de julio de 2026. Este artículo tiene carácter informativo. Ante una operación fiscal concreta o compleja, conviene consultar con una asesoría tributaria.
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