Sin duda, la toma de pedidos en mesa a través de dispositivos inalámbricos ha sido una de las revoluciones que los Tpv han permitido en los negocios hosteleros. Primero fueron los austriacos de Orderman los que acercaron las terrazas y salones a los Tpv de manera inalámbrica. Un mando Orderman, independientemente de que fuera un
LEO, SOL, DON, MAX o los modelos
7 o 5, era garantía de trabajo sin problemas.
La tecnología que utilizaba basada en radiofrecuencia era extremadamente estable, con una gran cobertura tanto en interiores como exteriores, relativamente rápida y con unos dispositivos en los que no se podía tocar configuraciones ni desactivar nada por parte del usuario.
Con todo esto obteníamos lo que queríamos, un sistema de telecomanda ágil y sin problemas.